domingo, 25 de julio de 2010

Volar con gaviotas

Esta es una imagen que me persigue, me encanta, me seduce y nunca he logrado concretar en ningún sueño. Será por que aun no es tiempo de volar sobre la inmensidad del mar, para la cual se requiere estar liviana, cada hueso un túnel capaz de traspasar hacia el infinito.

He pasado entonces por este ultimo proceso de alivianarme. Incluyo en él perder pedacitos de otros pedacitos dejados en medio de batallas de mi cuerpo contra mi cuerpo.

Creo que son batallas ganadas todas: "Son catorce rounds, llevas ocho y todos ganados"! gracias Carlos por tus palabras y por hacerme entender que es así, por dar suaves masajes a mis hombros para soportar cada uno. Me siento invicta.

jueves, 15 de julio de 2010

Desde un mundo tranquilo

En mi mundo tranquilo me encuentro sin muchas palabras, pero con muchas letras. Encuentro letras que marcaron mi mundo: me tomo la tarea de traerlas a mi mente y me recuerdan la fantasía de mi imaginación. Desde acá navegan muchos de mis sueños y por que no las realidades con las que construyo segundo a segundo una vida, como el vaivén que se repite, nunca igual, por que es complejo, nunca extraño, por que es la vida y todo tiende a cambiar dentro de múltiples redes: EL CICLO.

La vida me sacude, y yo me dejo sacudir con suaves golpeteos que me recuerdan la fragilidad y la fuerza que tengo para levantar las velas tras cada embate. Pedazos de mi cuerpo que se han perdido, que causan dolor. Me gusta sentir la lucha interna y me repito que no estoy sola: me tengo a mi con todo mi poder. Tengo la fuerza de mis amig@s, espiritus guerreros todos.

Que el viento sople y barra lo que sea necesario, yo sigo adelante.

domingo, 11 de julio de 2010

INVICTUS

Fuera de la noche que me cubre,
Negra como el abismo de polo a polo,
Agradezco a cualquier dios que pudiera existir
por mi alma inconquistable.
En las feroces garras de las circunstancias
ni me he lamentado ni he dado gritos.
Bajo los golpes del azar
mi cabeza sangra, pero no se inclina.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
es inminente el horror de la sombra,
y sin embargo la amenaza de los años
me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
cuán cargada de castigos la sentencia.
Soy el amo de mi destino:
Soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley (1875)